
A los mayores les gustan las cifras. Cuando se les habla de un nuevo amigo jamás preguntan sobre lo esencial del mismo. Nunca se les ocurre preguntar: “¿Que tono tiene su voz? ¿Que juegos prefiere? ¿Le gusta coleccionar mariposas?” Pero en cambio preguntan: “¿Que edad tiene? ¿Cuantos hermanos? ¿Cuanto pesa? ¿Cuanto gana su padre?”. Solamente con estos detalles creen conocerle.
Antoine De Saint Exupery

